jueves, 19 de agosto de 2010

La plazaLmercao

señores... hoy he ganado unos cuantos puntos de experiencia en lo que viene siendo... la vida. He ido a la "plazaLmercao". Y no es que no hubiera ido antes, sino que a veces observas más detenidamente a esos seres que la pueblan, o simplemente, se entrometen más en tu atmósfera vital.

Los seres, llamados comúnmente "señoras", "viejas" o "señoras qué" tan de moda ultimamente, son los mismos que habitan en el médico, del cual hablaremos en otra ocasión. Hay dos tipos de individuas: las que son una mezcla entre un orco y un corderito, y las que son directamente orcos. Me explico: tú las miras y la mayoría de ellas tienen una cara adorable, de abuelita simpática que te da caramelos y te dice "hola maja, que guapa estás", las orco ya os podeís imaginar, tipo madrastra malvada de cualquier cuento de Disney, que no la puedes ni mirar directamente a los ojos, a no ser que no te importe ser taladrado con esas miradas asesinas que echan las jodías. En cualquier caso, las dos son de naturaleza orca, así que no os dejéis engañar!!!

La gente puede pensar que la idea es muy sencilla: necesitas comida, pues vas la plaza y la compras... a simple vista no debería tener más complicación, pero...cuando dicha plaza está repleta de "señoras"... sálvese quién pueda!!!

Cuando llegas al sitio del que emanan todo tipo de frutas, verduras, carnes y pescados, todo fresco y rico rico... no es llegar y ya, no,no,no... Se deben seguir una serie de pasos protocolarios, a no ser que quieras llegar a tu casa con las manos vacías... o incluso sin ellas!!!

Paso número 1: coger la vez. Estás en el sitio donde vas a comprar, pero hay unos cuantos seres, aparentemente sin órden y no hay la típica maquinita de números... horror.. Este paso requiere valentía y destreza, hay que echarle un par y con voz segura decir a los 4 vientos "¿quién es la última?". Aquí llega lo difícil: aguantar como los seres te miran de arriba a abajo, que no se sabe si es por curiosidad o es que en su cabeza te están cocinando con una patatitas, y conseguir reunir otro par, para volerlo a repetir, porque seguramente, ninguna te habrá contestado.

Paso número 2: resistir. Cuando ya tienes tu vez, lo normal sería esperar tu turno tranquilamente... jajajaja qué ilusión tan mal fundada!!! Pueden pasarte dos cosas, que en esa cola sin forma de ello, alguna individua conozca a algún familiar tuyo, bien sea tu abuela o tu madre o simplemente es una vecina del barrio que sabe que eres la amiga de la prima de la vecina la que le corta el pelo... o que simplemente no te conozca ni por lo más remoto, pero tenga ganas de hablar. No importa. Recibirás una chapa de impresión de lo que se le pase por la cabeza a la maldita señora, aguanta, es duro, pero se puede!!!

Paso número 3: no perder el turno. El caso es que mientras la señora te cuenta su vida o te hace mil preguntas acerca de la tuya, que no es más que una estrategia de distracción (sino fíjate en que aprovechan la vez que les das para hablarte, es decir, jamás te hablará una que vaya a pedir antes que tú) las demás individuas van pidiendo sus alimentos y se acerca tu turno. Es muy importante no entrar al trapo y tener siempre un ojo puesto en la que te dió la vez, porque sino... pasa lo que pasa...

Paso número 4: no tener miedo a disparar. Justo cuando vas a pedir tú, aparece una orco y se pone a pedir cuarto y mitad de choped, vamos hombre no me jodaaaaaaaaaaaas!!! Lo importante aquí es ser muy vivo, meterte por el medio y decir que es tu turno. Estas señoras tienen la manía de obviar a toda aquella persona menor de 40 años y si la dejas pasar, será el principio de tu fin, porque esa le habrá dado la vez a otra y perecerás a la espera de comprar unos gramos de jamon york... Otro par chicos, o dos docenas, porque se las traen la señoritingas... se las traen!!!! lo más probable es que discutas con 3 o 4, porque encima se defienden las unas a las otras. Aquí tu aliado siempre será el tendero, esa persona que cada día vive las mismas situaciones y ya no es una persona como tal, sino nuna especie de robocop divino, al que toda persona hará caso, si él dice que vas tú, vas tú, el truco es mirarle a los ojos y decirle "iba yo" te creerá y podrás irte a casa con tus compras.

Paso número 5: estiramiento cuellil. O lo que es lo mismo.. salir de allí con tus bolsitas más feliz que el pipas, bien erguida y con pose victoriosa. Esto es muy importante si tienes pensado volver en poco tiempo, el camino será arduo y duro, hay que empezar desde muy joven para que con el tiempo seas alguien respetable. Con los años, seguro que todos acabamos siendo orcos... se verá.

Esto es todo por el momento, creo que tenéis material de sobra para sobrevivir en una plaza, que siempre es más complicado que cualquier supermercado. Ya que en el supermercado la cola sí que tiene forma de cola, gracias a dios, y aunque los orcos también van allí, no acaban de adptarse al entorno,su hábitat natural son las plazas. Digamos que en el supermercado no se corre tanto peligro, aún así... suerte a todos y un par! o como he dicho antes... dos docenas!

4 comentarios:

  1. Muy bueno Marta!
    Es que los productos de mas calidad están mas baratos en el mercao... pero nadie cuenta lo que hay q sufrir para comprarlos! jeje

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  2. doy fé, doy mucha fé de que se sufre

    me alegro de que te haya gustau ;)

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  3. ir al "mercao" es como ir a las rebajas. hay que saber disfrutar con ello. muy buenos consejos, aunque añadire uno mas: usa sus mismas armas si puedes, y juega sucio. ellas lo hacen. el "mercao" es una jungla y solo sobreviven los mas fuertes.

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